-RT94CjgkDGRksaZv8NGVsGM-1200x840@Gaceta%20Salamanca.jpg)
-RT94CjgkDGRksaZv8NGVsGM-1200x840@Gaceta%20Salamanca.jpg)
Secciones
Destacamos
Un local de la calle Jacinto, en el barrio de Garrido, alberga desde el pasado verano el ropero solidario que llevaba años ubicado en la calle Don Bosco. Hace menos de una semana, hicieron un llamamiento a los salmantinos a través de redes sociales para pedir mantas para el frío y la respuesta fue inmediata. No obstante, los voluntarios notan ahora otra gran necesidad: no tienen una sola toalla en sus estanterías.
«Notamos un déficit importante de toallas. También escasea mucho en el ropero el menaje de hogar», asegura Fernando De Castro, uno de los fundadores del ropero solidario.
La solidaridad de los salmantinos con el ropero ha sido muy significativa durante esta última semana. «No teníamos ni una sola manta para el frío y la respuesta ha sido impresionante. Salamanca es una provincia absolutamente generosa. Las mantas han sido donadas por particulares, pero también hemos tenido una generosa donación de un hotel que nos ha traído una fuerte cantidad», explica De Castro. Aunque el ropero no se encuentra inmerso actualmente en ninguna recogida especial de ropa para donar al exterior, necesitaba paliar las necesidades actuales en la ciudad durante uno de los meses más fríos del año. «Ha habido una ola de frío fuerte y las usuarias llegaban a Salamanca sin nada material. Muchas de ellas vienen de países más cálidos como Latinoamérica o África», explica el responsable.
Este ropero solidario, ubicado en la calle Jacinto 7, es un iniciativa altruista de un grupo de amigos que se nutre de donaciones y que ofrece a los que más lo necesitan ropa, sábanas, menaje, juguetes o artículos para bebés, entre otros. Sus fundadores se hacen cargo del alquiler del local, la luz y otros gastos. Reciben a entre 50 y 60 personas cada día de apertura, de las cuales más de una decena les visitan por primera vez. Tuvieron que cambiar de ubicación este verano. «Teníamos claro que queríamos mantener el proyecto, lo vemos muy necesario», asegura De Castro.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para registrados.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para registrados
¿Ya eres registrado?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.