Ya ha comenzado la sustitución de las losetas negras del pavimento de la calle Azafranal, entre la plaza de Santa Eulalia y El Liceo. Se retiran debido a los resbalones que generaban, especialmente en los días de lluvia.
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Lo curioso es que se están cambiando por placas que, además de no ser deslizantes, también son drenantes, una capacidad que le permitirá filtrar el agua de lluvia al subsuelo. Como las anteriores, también son negras, lo que permitirá mantener el mosaico actual.
Aunque los operarios han comenzado la sustitución de las baldosas por la zona más próxima al Liceo, abordarán después el resto del tramo hasta Santa Eulalia.
Cabe recordar que el pasado mes de enero el Ayuntamiento de Salamanca tuvo que indemnizar con 38.000 euros a una mujer que acabó con la rodilla izquierda rota al resbalarse con este pavimento a la altura del número 13.
La caída se produjo cuando pisó la franja negra del suelo, un pavimento del tipo piedra caliza marmórea negra instaladas en el año 1994.
El Ayuntamiento encargó un informe para determinar la «resbalabilidad« y la »fricción« en las baldosas. Según las conclusiones del área municipal de ingeniería civil, basadas a su vez en el citado estudio, el suelo no cumple con los índices de resbalabilidad exigidos, pues el índice de resistencia al deslizamiento ha de ser superior a 45, y en este caso es de 20.
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