Borrar

El Disneylandia del delito

El yihadista entró a lo Pantoja, los focos a mi persona, esposado y como si fuera más a un plató de televisión que al Congreso

Lunes, 17 de febrero 2025, 06:00

España es un destino fabuloso. Sol, playas, gastronomía, cultura, patrimonio… La leche. El problema es que no es solo un imán para extranjeros que vienen a tostarse con sandalias y calcetines blancos, sino que representa un auténtico parque de atracciones para el mundo del hampa, del terrorismo y el sector del delito en general.

Hace un tiempo viendo una serie sobre Jon Imanol Sapieha, alias «SAPO», hubo un testimonio que se me quedó grabado. El personaje en cuestión, que es uno de los mejores ladrones de guante blanco de Europa, reconoce a cámara que los grandes 'palos' que ha dado siempre han sido en este país, ya que la legislación para este tipo de delitos es de lo más flojita de todo el panorama internacional. Para estos artistas de hacerse con lo ajeno saberse la legislación de cada país es como tararear la tabla del cinco para el resto de mortales.

Esta sensación de que España es Disneylandia para todo malhechor que respire por la calle me ha vuelto a la cabeza estos días con el esperpento de que acabe un terrorista en el Congreso de los Diputados, que yo todavía lo siento como que es el corazón y epicentro de la democracia de lo que nos queda de país. Si les digo el nombre de Mohamed Houli Chemlal, responderían que no tienen el gusto de conocerle. Pero si insisto con que es el yihadista condenado por los ataques de Barcelona y único superviviente del atentado que se cobró la vida de 16 personas y más de 300 heridos en los atentados del Paseo Marítimo de Cambrils y de la Rambla de Barcelona en agosto de 2017, ya sí se acuerdan.

Yo estos días he alucinado en colores viendo a este ser esposado y dando su opinión y su versión de los hechos. El resumen de cómo hemos llegado a esto es sencillo. Junts, que tiene una pedrada conspiratoria de que hubo algo raro en ese ataque, pide que esta 'voz autorizada' comparezca en el Congreso. Pedro Sánchez, que es presidente gracias a estos fanáticos independentistas, tiene que ceder y el resultado es una aberración al estado de Derecho, a la democracia y a todos los pilares de nuestra sociedad.

El yihadista entró a lo Pantoja, los focos a mi persona, esposado y como si fuera más a un plató de televisión a contar cuentos chinos que a la Cámara Baja. Su declaración sostuvo la teoría conspiratoria impulsada por Junts, una desternillante idea en la que se vincula los atentados con el CNI, que desacredita al cuerpo y en la que se sostiene que el cuerpo permitió dichas muertes para desacreditar el independentismo. ¿Dónde está el respeto a las víctimas del terrorismo?

No me extraña que el Gobierno deje que se produzca semejante circo, debido a que para ellos la memoria histórica es selectiva y se aplica con los años y las víctimas que vienen bien. El asunto tiene que ser llamativo y es que en la gala de los Goya la actriz Carolina Yuste (extremeña, por supuesto) lanzó un mensaje a Sánchez y a su panda del bate de que no se pueden usar las heridas para sacar rédito político. Reivindicó que la memoria histórica debe ser la misma para todos. Fue premiada por su papel en 'La Infiltrada', una cinta sobre ETA. Y todo esto en la gala de los Goya, ese mitin de izquierda en el que también se reparten premios.

El caso es que España es el Disneylandia de los delitos. Robar, matar, atemorizar o asesinar sale más barato que en cualquier otro punto del planeta siempre y cuando los intereses no se interpongan con el sanchismo. ¿Algún día seremos un parque de atracciones de emprendedores y talentos de todo el planeta?

Va a ser que no.

Esta funcionalidad es exclusiva para registrados.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

lagacetadesalamanca El Disneylandia del delito