MARTA ROBLES
Martes, 20 de marzo 2012, 06:45
E N estos tiempos de crisis en los que solo somos capaces de hablar de recortes, de ajuste, de todas las proezas que deberá hacer Rajoy y nuestro gobierno para cumplir con los compromi- sos europeos y tratar de atenuar los dramas españoles de tantos y tantos ciudadanos, nada viene tan bien como un poco de fantasía. Y ahí, cómo no, en ese imaginario de cosas que ocurren en el colectivo de los españoles, están las andanzas de la sin par Anita Obregón. Dicen los cronistas del asunto, que esta mujer, actriz y bióloga, como a ella misma le gusta autodefinirse, no cuenta más que historias fantásticas cuando habla de su propia vidaPero, en todo caso, que más da. Lo cierto y verdad es que sus seguidores son legión y que ella cuenta de una manera muy divertida que hace que todos cuantos la escuchan se queden embelesados.Por eso, doña Ana, que tiene méritos sobrados para que la llamen así, se ha decidido a escribir sus memorias y a contar todo aquello de SpielbergLea el artículo completo en la edición impres de LA GACETA
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