Martes, 8 de enero 2019, 19:08
El Ictus es la primera causa de muerte en mujeres y la tercera en hombres. Un problema sanitario que supone además todo un desafío social, ya que muchas de las personas que lo padecen acaban sufriendo una grave discapacidad. Avanzar en su identificación es clave y por primera vez un grupo de investigadores salmantinos han descubierto una mutación genética que puede predecir la recuperación cerebral y el pronóstico de los pacientes.
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