Los agricultores están pendientes de preparar las tierras para la siembra de patatas, con la preocupación por la superficie y las consecuencias que puede tener en el precio, si aumenta, en el precio final del producto.
Publicidad
Hay indicios que apuntan a que puede ser así, al menos en la provincia de Salamanca. Uno de los principales es que agricultores que han sembrado maíz o remolacha en campañas pasadas sí han mostrado interés por apostar ahora por la patata, desengañados por los precios de ambos cultivos.
En relación al maíz, el precio tocó fondo el pasado noviembre, al cotizar en la Lonja de Salamanca a 228 euros/tonelada. A partir de enero inició el aumento y en la última sesión de la mesa de cereales cotizó a 241. En el caso de la remolacha, la Alianza UPA-COAG ha insistido en que los bajos precios que las industrias están ofreciendo para la campaña 2025/2026 hacen imposible sembrar en unas condiciones de viabilidad económica para los productores.
En el extremo contrario están productores habituales de patata, que no descartan incluso reducir hectáreas por temor a que el aumento de superficie baje precios y buscan asegurar precio mediante contratos, que se están firmando en general en esta provincia a partir de los 021-0,22 euros/kilo.
Otro de los motivos es que la patata ha venido acompañada en las últimas campañas por precios que, sobre el papel, dejaron buen sabor en precios, aunque luego cada agricultor tuvo su caso particular en función también de las producciones, sanidad o inversiones.
Publicidad
En el último avance, el Ministerio de Agricultura asegura que en la campaña 2024-25 se experimentó un descenso del 0,9 % en superficie, aunque con aumento del 3,7 % en patata tardía. En cuanto a producción, el conjunto de la patata total muestra un descenso del 7,5 % y la patata tardía, del 2,5 % con respecto a 2023. En el caso de la patata de regadío, apunta a una producción media de 42.134 kilos/hectárea.
La última campaña en Salamanca empezó, según el Observatorio de Precio de Castilla y León, a un precio medio de 0,53 euros el kilo a principios de agosto, luego comenzó a bajar y a finales de septiembre se situó en 29,25/28. El mínimo se registró en noviembre, a 26,50. En enero volvió a remontar y la Lonja de León volvió ayer a la estabilidad en precios, con repeticiones, y la agria en 400 euros/tonelada, a 340 la red scarlett y a 320, la pontiac. En 2023, la campaña había comenzado en Salamanca con la patata a 32,50 y, la anterior, a 40.
Publicidad
Ahora quedan muy pocas ya a la venta en Salamanca de esta campaña. El temor al aumento de superficie de patata no es exclusivo de Salamanca, y así lo reflejó la Lonja de León, que apunta a esta previsión a nivel regional, nacional y europeo. En Salamanca, la pasada campaña se sembraron 4.725 hectáreas.
Disfruta de acceso ilimitado y ventajas exclusivas
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.