Dionisia Paniagua y Joaquín Rivero, en su viña. CASAMAR

Amor por la vendimia casera: "Es muy duro"

El matrimonio formado por Joaquín Rivero y Dionisia Paniagua atiende su pequeña viña en herencia en Saelices el Chico

CASAMAR

Saelices el Chico

Domingo, 10 de septiembre 2023, 18:01

La vendimia puede ser sinónimo de prosperidad para quienes se dedican al vino profesionalmente. En la otra cara de la moneda están amantes del campo, como Joaquín Rivero Sánchez y Dionisia Paniagua Moreno, un matrimonio que acude estos días a su pequeña viña para recolectar los racimos de uva.

Publicidad

Se trata de una tarea dura, pero que siguen desempeñando año tras año desde que heredaron el viñedo. «Nos da pena dejarlo, así que seguimos aquí; es algo que hacemos por afición», señalan ambos. «Es muy duro», matiza Dioni. Vendimiar, podar en invierno, arar y limpiar el terreno... son solo algunas de las tareas de las que deben ocuparse sin demasiada ayuda. «A vendimiar nos ayudan los amigos, pero lo demás lo hacemos nosotros solos», apuntan.

Joaquín confiesa no ser «bebedor de vino», por lo que asegura que muchas veces la cosecha deriva en excedente al que da salida a menudo elaborando licor de aguardiente casero. «No es tanto por beberlo, sino por el encanto de hacerlo», indica.

En su pequeña viña tienen, sobre todo, uva blanca y alguna otra variedad, lo que les permite elaborar tanto vino blanco como rosado.

Mucho ha cambiado la forma de vendimiar en los últimos tiempos, reconoce Joaquín, que recuerda las herramientas de antaño: «Se usaba una navajita y el racimo se echaba en la cesta. Ahora nos hemos modernizado y empleamos una especie de tijeras de podar pequeñas; se vacían en sacos de plástico para que no se pierda el mosto o bien se vacían en cubas...», relata.

Pero hay costumbres que no se pierden por mucho que pase el tiempo, como la pisada de las uvas, un placer que ambos se permiten.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Disfruta de acceso ilimitado y ventajas exclusivas

Publicidad