Jueves, 12 de enero 2023, 14:51
El Gobierno va a entregar diplomas de reparación a los familiares de los tres jóvenes cuyos cuerpos fueron hallados calcinados dentro del vehículo en el que viajaban en 1981 tras ser detenidos por la Guardia Civil después de ser confundidos con miembros de un comando terrorista, en lo que se conoce como ‘Caso Almería’.
Publicidad
Según ha indicado la Subdelegación de Gobierno en una nota, el reconocimiento a las víctimas tendrá lugar durante un acto de recuerdo que se celebrará el próximo 20 de enero con la presencia del secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, y la directora general de la Guardia Civil, María Gámez.
Durante el evento, al que también acudirá el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, estará participado por los familiares de las víctimas, quienes recibirán diplomas de reparación por los hechos sucedidos en 1981.
Fue el 8 de mayo de aquel año cuando Luis Cobo Mier, de 29 años y natural de Cantabria; Juan Mañas Morales, de 24, originario de Pechina, en Almería, y Luis Montero García, de 33 años y natural de La Fuente de San Esteban (Salamanca) -todos ellos residentes en Santander- fueron confundidos con miembros de un comando terrorista y arrestados por agentes de la Guardia Civil. Al día siguiente, sus cadáveres aparecieron dentro del vehículo en el que viajaban.
Las víctimas de los hechos, residentes todos ellos en Santander, estaban de vacaciones en la provincia de Almería para acudir a la primera comunión del familiar de uno de ellos. Sin embargo, efectivos de la Guardia Civil les confundieron con los responsables de un atentado etarra en Madrid, en el que fallecieron tres militares. Uno de los autores fue Henri Parot, uno de los terroristas más sanguinarios.
Publicidad
Posteriormente, la Audiencia Provincial de Almería condenó a la pena de 24 años de cárcel a Carlos Castillo Quero, teniente coronel de la Guardia Civil. Se le consideraba autor responsable de tres delitos de homicidio con la atenuante de cumplimiento del deber como eximente incompleta, como publicó El País en su día. La sentencia también fijó indemnizaciones de 4 millones de las antiguas pesetas a favor de cada una de las familias.
Según la versión oficial previa al juicio, el teniente coronel Castillo Quero ordenó disparar a los tres jóvenes, que viajaban en otro vehículo detenidos por la Guardia Civil. Con motivo de esos disparos, el coche acabó envuelto en llamas y cayó por un terraplén con todos ellos en su interior. Los informes de los médicos forenses confirmaron la muerte antes de su calcinación.
Disfruta de acceso ilimitado y ventajas exclusivas
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.